Actividades lúdicas para niños en edad preescolar

Actividades lúdicas para niños en edad preescolar

La actividad recreativa es componente fundamental en el desarrollo integral de los niños. A través del juego se ejercitan física y mentalmente, al tiempo que fortalecen valores como el esfuerzo, la perseverancia, la honestidad, el trabajo en equipo, la solidaridad, entre otros.

Durante los primeros años de vida, los cerebros de los niños crecen más rápidamente, por lo que las experiencias que viva  determinan su desarrollo, cuando los niños juegan, sus cerebros trabajan intensamente. A través del juego, los niños en edad preescolar, fomentan sus habilidades motoras, así como su capacidad para discernir, tomar decisiones, resolver problemas y su relacionamiento con el entorno.  

En este sentido, es de gran importancia que tanto los padres de familia, como el entorno escolar,  generen espacios de recreación con los niños, tanto individuales como grupales, fomentando de esta forma un desarrollo completo de sus capacidades.

Es importante tener en cuenta la edad del niño para definir el tipo de actividad a desarrollar. La recomendación para niños de edad preescolar es desarrollar juegos con reglas simples, que les divierta, pero que a su vez fomente su creatividad, estimule sus habilidades y curiosidad.

Durante los primeros tres años la recomendación es desarrollar actividades que mejoren su coordinación y desafíen su curiosidad. Inicialmente se pueden realizar actividades con juguetes para arrastrar, que hagan ruidos y juegos para clasificar bien sea por forma o por color. Se pueden incluir también rompecabezas, bloques para armar e  instrumentos musicales de juguete, juegos de mesa que les permita aprender a contar y diferenciar colores y figuras, actividades manuales con plastilina, pinturas, entre otros.

A partir de los 3 años de edad, los niños intentan imitar todo lo que ven y es la etapa en la que se desarrolla la capacidad cognitiva, también se fortalece la psicomotricidad dado que les gusta moverse y explorar. Adicionalmente dado que en esta etapa inicia la escolarización, se deben incorporar actividades para desarrollar sus capacidades de socialización. En esta etapa se recomiendan juegos de rol e imitación, pintura con los dedos o con cepillos, trabalenguas, escondidas, juegos de adivinar, entre otros.

Las actividades al aire libre fomentan las habilidades sociales del niño al permitirle relacionarse con otros, comunicarse, compartir, negociar y en general interactuar con los demás, sumado a beneficios relacionados con el desarrollo físico, la coordinación, el equilibrio y el conocimiento del mundo exterior. Se pueden desarrollar rondas, carreras, salto de obstáculos, búsqueda del tesoro, sembrar una huerta, teléfono roto, juegos con globos, entre otros.