Claves para mejorar el rendimiento escolar

Claves para mejorar el rendimiento escolar

La entrega de notas escolares se convierte en uno de los momentos de mayor orgullo o de decepción de muchos padres de familia, ya que les permite conocer el nivel de aprendizaje de sus hijos.

Sin embargo,  son muchos los factores que pueden influir en el rendimiento escolar de los niños, factores que involucran su vida personal (motivación, bienestar emocional, dificultades de aprendizaje), familiar (problemas entre sus padres, cambios de vivienda nacimiento de hermanos), su entorno escolar (relaciones con los compañeros y con el profesor) y las dificultades de aprendizaje. 

Lo primero que hay que tener en cuenta es que el bajo rendimiento escolar no puede llevar a que el estudiante sea calificado como un fracasado o considerar que no tiene las capacidades necesarias para responder los retos de la educación, por el contrario, requiere revisar de forma detenida las causas que están generando la situación y su intervención inmediata, de ser necesario con especialistas.

El papel de la familia es fundamental para superar las dificultades escolares, sin embargo se debe trabajar de la mano con los docentes para intervenir en todos los ambientes en los que el niño se desenvuelve.

A continuación citamos algunos consejos expuestos por estudiosos del tema: 
•    Crea una rutina y un estricto plan de estudio que contribuya a la consolidación del hábito, dejando espacio para las actividades de ocio.
•    Enseñarles a ser responsables y a esforzarse para alcanzar sus metas.
•    Emplear la disciplina positiva y exigir en un nivel adecuado que no caiga en la presión innecesaria que genere tensión en el niño.
•    Crear acuerdos para recuperar el rendimiento, incentivar al estudiante a identificar sus habilidades.
•    Enseñarle diferentes técnicas de estudio como el subrayado, el resumen, los mapas conceptuales, entre otros. 
•    Ayudarle a conocer su estilo de aprendizaje y procurar que adapte, en la medida de lo posible, su estudio a su estilo de aprendizaje.
•    Promover su capacidad de expresión para demostrar lo aprendido. 
•    Abrir espacios de diálogo para conocer su desmotivación y falta de interés y sensibilizarlo frente a la importancia de la educación para su desarrollo personal y para su futuro
•    Procurar un ambiente sano, feliz, libre de conflictos familiares.
•    Reforzar de forma positiva sus éxitos académicos
•    No permitir que se vean como perdedores.
•    Acudir a métodos innovadores como potenciar la inteligencia emocional, utilizar las tecnologías de la información y la comunicación.
•    Promover la adopción de hábitos saludables que potencien la memoria, la atención, la capacidad de razonar y la concentración, además de disminuir los niveles de stress y ansiedad.