Cómo crear hábitos de estudio en los niños

Cómo crear hábitos de estudio en los niños

Generar hábitos de estudio es sin duda uno de los principales desafíos en los cuales los padres encuentran mayores dificultades con sus hijos, razón por la cual debe comenzar a desarrollarse desde edades tempranas para que se fortalezcan gradualmente.

En este sentido, los primeros pasos deben orientarse a crear la costumbre y la rutina del estudio mediante la creación de espacios específicos para desarrollar estas actividades en tiempos determinados, sin caer en el error de exigir a los niños cumplimiento estricto de rutinas para evitar que se genere resistencia frente al proceso. 

Un hábito es cualquier comportamiento repetido regularmente, que requiere de raciocinio y es aprendido, más que innato. En materia educativa, los hábitos de estudio son aquellas conductas que se llegan a hacer de manera automática y que fomentan el estudio y el aprendizaje. Su importancia radica en que son garantía de éxito académico, permiten optimizar tiempo y esfuerzo, facilita, la consecución de metas, la concentración y el autocontrol. 

Es importante tener en cuenta que los hábitos de estudio son necesarios durante toda la vida académica, al ir creciendo los niños, las exigencias educativas aumentan constante, así como el volumen de información y conocimientos a aprender, lo que hace aún mas importante cimentar buenos hábitos desde temprana edad. 

Con base en lo anterior, presentamos a continuación algunas claves para fomentar el desarrollo de hábitos de estudio en los niños:

  • Habilitar un lugar para el estudio. Crear una zona de estudio agradable, cómoda, iluminada y con todos los materiales escolares que el niño necesite para desarrollar sus actividades.  
  • Momento y tiempo adecuados. Durante los primeros años el niño no debe pasar más de 50 minutos estudiando, como regla general conviene comenzar con periodos de 10 a 15 minutos para ir aumentando progresivamente. Igualmente se recomienda que el niño cumpla primero sus deberes escolares y posteriormente se le permita un espacio de recreación. Si el niño no tiene tareas, se debe dedicar el tiempo para repasar, leer o escribir y de esta forma crear el hábito. 
  • Planificar las tareas. Enseñar a los niños a organizar y planear el desarrollo de las tareas. La sugerencia es enseñarle a crear una lista de lo que deben hacer y el orden que seguirán para cumplirla.  Esto permitirá optimizar y hacer uso adecuado del tiempo.
  • Evitar distracciones. Evitar todo tipo de distracciones en el momento de hacer los deberes. Los niños se distraen fácilmente por lo que se debe retirar de la zona de estudio cualquier cosa que pueda generar distracciones (televisor, juegos).  
  • Reconocer el esfuerzo. Es importante motivar a los niños mediante el reconocimiento a su esfuerzo y a la constancia, esto les ayuda a sentirse más seguros y les anima a seguir avanzando en sus deberes. 
  • Crear intereses. Averigüe los intereses de su hijo y trate de relacionarlos con el estudio para crear mayor atención y gusto en el niño. No haga del estudio una obligación, procure que sea divertido e interesante. 
  • Supervisión constante.  Inicialmente el niño necesitará ser supervisado hasta que se cree el hábito, poco a poco puede darle más autonomía sin dejar de estar pendiente de sus avances. No fuerce, ni presione, guíe por pequeños pasos y motive permanentemente para el niño. Presionar puede ser contraproducente.