El primer amor del adolescente

El primer amor del adolescente

Los cambios propios de la adolescencia, tanto a nivel físico como psicológico, conllevan también el surgimiento de la atracción sexual y del enamoramiento, por eso ésta es la etapa de la vida en la que suele presentarse el primer amor que lleva a experimentar sentimientos nuevos e intensos, convirtiéndolo en una experiencia difícil de olvidar.

Se considera que el primer amor incide fuertemente en la construcción de la autoestima y la confianza en sí mismo, así como  en la maduración psicológica necesaria para manejar sus emociones y enfrentar los desafíos de su vida diaria. 

Este nuevo estado emocional altera indudablemente la vida del joven a tal punto que  se convierte en su tema principal, dejando de lado sus amigos, la familia y hasta el estudio. Pueden también presentarse cambios en su comportamiento pasando de la alegría a la tristeza, aparece el insomnio y hasta los hábitos alimenticios se transforman.  

Los padres del adolescente también se ven enfrentados a una situación que les genera sentimientos de preocupación y angustia, no solo por el riesgo de que su hijo sea lastimado, o que su pareja ejerza una influencia negativa en él, sino por la forma como se enfrentará al tema sexual.   

En este sentido, los padres establecer canales de comunicación permanentes y fomentar un alto nivel de confianza con sus hijos dándoles la oportunidad de ser escuchados y orientados, así como  brindándoles información que les permita entender y sobrellevar los cambios físicos y emocionales que experimentará.  Es importante que los padres estén muy pendientes del adolescente, sin llegar a entrometerse calificando o descalificando la relación y a su pareja, sino para actuar como apoyo ante situaciones difíciles de manejar como la finalización de la relación por ejemplo. 

Claves para enfrentar el primer amor de su hijo

  • No le prohíba el noviazgo, dele espacio pero acompáñelo y oriéntelo sobre lo que significa esa nueva experiencia y  las responsabilidades que conlleva. Actúe con prudencia, cautela y mantenga buena comunicación.
  • Respete las opiniones del joven y no critique a su pareja, si algo no le gusta de ella o de la relación hágaselo saber con respeto, tolerancia y cariño. 
  • Fortalezca su autoestima como herramienta para actuar con responsabilidad, autonomía y sin presiones. 
  • Recuérdele que su relación no implica dejar de lado sus responsabilidades escolares y familiares, la disciplina debe mantenerse, es importante que aprenda a manejar de forma equilibrada su vida personal y sus responsabilidades diarias.
  • Si a raíz del noviazgo detecta cambios de tipo desadaptativo, de forma que afecten negativamente a la capacidad adaptativa del joven a su entorno y a su felicidad, hable con su hijo, permítale expresar sus miedos y preocupaciones y ofrézcale tranquilidad, orientación y confianza.