El tránsito de primaria a bachillerato

El tránsito de primaria a bachillerato

De ser el alumno grande en la primaria, a ser el más pequeño en el bachillerato, esta es la primera sensación del niño que inicia sus estudios de secundaria, sensación que puede llevar a un impacto psicológico en el estudiante dado que aún está en proceso de maduración cerebral y de formación definitiva de su personalidad.

A esto se suman además los nuevos desafíos que en materia de autonomía, nivel de aprendizaje y relacionamiento, impone este cambio, que los lleva a adoptar comportamientos algunas veces marcados por la rebeldía para ser aceptados en el nuevo ámbito.

Así las cosas, los estudiantes tendrán que enfrentarse a un nuevo estilo de relacionamiento social pues en bachillerato los temas preferidos por los jóvenes están orientados al deporte, a ser parte de grupos, a consolidar relaciones afectivas, incluso surgen los temas sexuales en la agenda. Adicionalmente dado que la exigencia académica es mayor, el estudiante puede bajar su rendimiento escolar mientras logra adaptarse al nuevo estilo, a lo que se suma que puede tener sentimientos de inferioridad al estar en el menor curso del ciclo secundaria. 

En este sentido es fundamental que desde la misma institución educativa se desarrollen estrategias orientadas a preparar al estudiante para transitar de la mejor forma hacia la nueva etapa, sin verse enfrentado de forma brusca a una ruptura en su proceso educativo, sino por el contrario, procurando que se consolide como la continuación  natural de su  proceso de educación.

Los padres también deben ser partícipes de este proceso, haciéndoles ver a los niños de forma positiva las ventajas de los nuevos retos que enfrentarán, enfatizando en que los mismos responden a su proceso normal de crecimiento y desarrollo, que les permitirá consolidar una personalidad más madura, en la que se fortalece la responsabilidad, la independencia, 

Recomendaciones para ayudar al estudiante a adaptarse al cambio:

  • Mantenga contacto con el tutor del estudiante, esto le permitirá conocer su evolución, así como informar al tutor sobre problemas generados por el cambio al interior del hogar.
  • Hable constantemente con su hijo, pregúntele sobre la escuela, sus sentimientos, preocupaciones, emociones, escúchelos y transmítales seguridad frente a los beneficios del cambio.  Háblele abiertamente de sexualidad, recuerde que están iniciando también su tránsito a la adolescencia por lo que surgirán muchas dudas, más aun al enfrentarse a un nuevo relacionamiento social. 
  • Ayúdeles a estudiar, establezcan hábitos de estudio como horarios, métodos y un lugar tranquilo, iluminado con el material necesario para hacer sus deberes tranquilamente. 
  • Motívelo y valore el esfuerzo en evaluaciones, trabajos, presentaciones; enséñele a ser positivo frente al fracaso y a ser constante en la búsqueda de la mejora continua. 
  • Cuide y supervise que se alimente de forma correcta y que cumpla sus horas de descanso para garantizar salud física y mental.