Enseñando a nuestro hijos el respeto

Enseñando a nuestro hijos el respeto

Es común ver a padres exigiendo respeto por parte de sus hijos. Cómo también es muy frecuente escuchar a personas adultas quejarse por la falta de respeto por parte de niños y jóvenes

Desde tiempos inmemoriales se ha insistido en que se debe inculcar el respeto hacia las personas mayores. Esto se enseña como una verdad incontrovertible que no parece conllevar la necesidad de un respeto en sentido contrario, es decir, del adulto hacia el joven o el niño.

Sin duda, más que exigir respeto por parte de niños y jóvenes, nuestra responsabilidad como padres es enseñarles a respetar a los demás. La mejor manera, la más simple y efectiva de hacerlo, es con el ejemplo. Nuestros hijos necesitan, más que discursos y frases acerca del respeto, es ver a los demás, en especial a sus padres y a otras personas mayores de su entorno familiar y social, tratarse entre sí de manera respetuosa y digna.

Adicionalmente, nuestro trato hacia ellos, aún dentro del ejercicio de la autoridad que tenemos como padres o como educadores, debe ser particularmente respetuoso, tanto en la forma como en el fondo. Es decir, no solo debemos evitar avergonzarlos en público o utilizar frases hirientes o agresivas, sino que además debemos evitar gritarles.

Aún en los momentos en los que debemos asignar un castigo por algún comportamiento inapropiado, debemos ser muy respetuosos con ellos, sin que esto signifique que debamos ser laxos o que no podamos actuar con firmeza.

Educados a través del ejemplo y con mucho respeto, nuestros hijos no solo aprenderán a respetarnos a nosotros, sino que además respetarán a los demás como debe ser.