Finlandia tiene el mejor sistema educativo del mundo

Finlandia tiene el mejor sistema educativo del mundo

La República de Finlandia ubicada al noreste de Europa, es calificada como el país con la mejor educación del mundo, gracias al sistema educativo implementado con base en el modelo phenomenon learning, que desplaza las materias tradicionales por proyectos temáticos en los que los alumnos se apropian del proceso de aprendizaje.

Una combinación de factores como enseñanza gratuita, pocas horas de clase y pocas tareas, profesores cualificados, ambientes de aprendizaje abiertos, educación personalizada, entre otros, hacen de este sistema educativo la envidia de muchos países, más aún cuando gracias a sus excelentes resultados, el país se ubica entre los primeros lugares en la evaluación Pisa.

En este país nórdico, que tiene 5 millones de habitantes, hay igualdad de oportunidades para todos los niños, el 95 por ciento de las escuelas son públicas y los niños se matriculan en la que tienen más cerca de su casa, independiente del estrato social del que procedan cerrando de esta forma las brechas de segregación social.   

El sistema educativo público establece que la educación es obligatoria y gratuita entre los 7 y los 16 años y debe ser impartida por centros públicos, no se paga por los libros, ni por el material escolar ni por la alimentación que reciben allí una vez al día. Si el niño vive a más de 5 kilómetros del centro escolar, el municipio suministra el transporte.

Allí, los salones cerrados y los tradicionales pupitres desaparecen y se abre paso a espacios multimodales con mobiliario ajustable y paredes de vidrio, lo cual permite que profesores y estudiantes escojan el espacio adecuado para desarrollar sus trabajos sea en equipo o de forma individual.  

Conozcamos más sobre este novedoso sistema educativo:

  • Evaluación sin números. Se evita la competencia numérica a través de una evaluación sin números ni exámenes hasta el quinto año, cuando los estudiantes tienen 11 años.  Los profesores elaboran informes descriptivos, no numéricos.
  • Jornadas cortas y pocos deberes. Se valora el juego y el descanso, por lo que las jornadas son más cortas de las tradicionales, trabajando en clase para evitar en lo posible dejar trabajo para la casa. Los estudiantes de primaria tienen solo 3 o 4 clases al día, con descansos de 15 minutos entre cada una de ellas a los que se suma el descanso para comer.
  • Educación personalizada. Se respeta el ritmo de aprendizaje de cada niño por lo que si se presentan necesidades especiales, se interviene desde los primeros cursos para apoyarlos.  los profesores suelen ocuparse del mismo grupo desde 1.º (7 años) hasta 6.º (12 años), lo que ayuda a que los conozcan mucho mejor.
  • Fomentan el pensamiento creativo y la lectura. La creatividad, la capacidad de emprendimiento, la experimentación y la colaboración son valoradas en mayor medida por encima de la memorización y las lecciones magistrales.  La afición a la lectura de los finlandeses es muy fuerte desde que son pequeños, lo que se une a una vasta red de bibliotecas públicas que se usan con asiduidad. 
  • Docentes profesionales valorados. Ser docente en Finlandia es más difícil que convertirse en ingeniero o doctor, la educación es una profesión con prestigio y los profesores tienen gran autoridad en la escuela y en la sociedad.  Los maestros son profesionales muy bien preparados y vocacionales.  No existe un sistema estatal de evaluación docente. Cada profesor está constantemente investigando y auditando su propio desempeño, sin necesidad de que lo controle una autoridad más allá de su propia comunidad escolar. 
  • Diseño de currículos participativos. Cada escuela y sus profesores diseñan y organizan su currículo y se planifican para conseguir los logros establecidos, esto teniendo en cuenta unas líneas generales y un marco común definidos para todos.  Así mismo, como parte de su jornada laboral, los profesores preparan nuevas clases, investigan y trabajan de forma colaborativa con otros docentes. 
  • Participación de los padres. Los padres concilian su vida laboral con la familiar para implicarse en el aprendizaje de sus hijos y realizar en familia actividades culturales que complementan lo aprendido en el colegio. En Finlandia el 80% de las familias van a la biblioteca el fin de semana.