¡Hijos, nos vamos a separar!

¡Hijos, nos vamos a separar!

Cuando usted y su pareja han decidido separarse, lo más importante es que sus hijos sepan que ellos están por encima de las desavenencias entre los padres y su amor hacia ellos seguirá intacto.

El divorcio implica para los niños una transformación en su vida, se ven enfrentados a una situación que puede generar en ellos diversos sentimientos que muchas veces no expresan llevándolos a adoptar nuevas conductas, incluso su salud y su desarrollo también se pueden ver afectados. 

En este sentido, los niños tienden a sentirse vulnerables pues su cotidianidad como la venían viviendo se rompe generándoles inseguridad, su familia deja de ser la institución protectora que era y aparecen miedos intensos y ansiedad, que se suman a la tristeza por la ausencia de uno de los padres e incluso a la lástima. Pueden sentir temor de ser abandonados, especialmente por parte del padre que se ha ido porque no mantienen ya el contacto diario, o incluso temer que el padre con el que viven también los abandone por dificultades para satisfacer todas sus necesidades.  

Muchas veces los hijos llegan a sentirse culpables pues sienten que son una gran y complicada responsabilidad para sus padres causantes de sus problemas de pareja, situación que se da con mayor fuerza cuando ha sido testigo de discusiones en las que hacen referencia a ellos.    

Lo anterior evidencia la importancia de que el divorcio se desarrolle de una forma tranquila, que los padres lleguen a acuerdos que les permita mantener relacionamiento permanente con los niños y dejarles ver que siguen siendo importantes en su vida y por ende siguen comprometidos en la atención de todas sus necesidades, no vincular a los niños en discusiones, ni manipularlos en favor propio o tratar de ganar su preferencia con regalos, premios o sorpresas que sabe que su pareja no puede dar, en general el mensaje debe ser de reestructuración de la familia, pero no una separación de los padres con sus hijos. 

Dar la noticia de la separación a los hijos requiere preparación, tacto y desapasionamiento, por lo que debe ser una responsabilidad de los dos padres comunicarlo.  Antes de informar a los hijos sobre la separación, los padres deben tener definidos todos los temas relacionados con el nuevo relacionamiento, es decir, horarios y días de visita, atención de compromisos escolares, entre otros, transmitirles a los niños seguridad y garantizarles estabilidad en medio del cambio. 

Al momento de hablar con ellos,  debe primar la sinceridad y la tranquilidad, reiterar que más allá de la separación, los padres no los dejarán de querer, dejarles ver que la separación es una decisión de los dos adultos en la que los hijos no tienen culpa alguna. 

Recomendaciones para enfrentar la separación:

  • Informe la situación a quienes hacen parte del entorno del niño, sea familia, profesores, en general adultos que se relacionen con ellos. Ellos pueden ayudarle a identificar cambios en la conducta de los hijos para intervenir a tiempo.
  • El padre que se va de la casa, debe habilitar en su nuevo hogar un espacio para sus hijos, permitir que ellos la decoren a su gusto y que tengan allí algunas de sus pertenencias, esto les permite generar mayor  estabilidad y seguridad. 
  • Déjele ver a sus hijos que pueden seguir queriendo a los dos padres sin restricción ni temor al disgusto de alguno de los dos, mantenga buena relación con su expareja, no hable mal de ella, ni la critique ni trate de poner a sus hijos en su contra .
  • Juntos, padre y madre, deben definir y poner en práctica normas, límites y acuerdos para mantener la disciplina y evitar la manipulación de la situación por parte de los niños. Actitud abierta, dialogo constante y lograr el consenso son fundamentales.
  • No incumpla las promesas que les haga, especialmente sobre tiempo que vayan a compartir. 

Si el niño sigue presentando señales que indican que no ha podido enfrentar la situación, es recomendable buscar apoyo profesional,  no todos los niños pueden afrontar la situación de la misma manera.