Interés de los niños en el fútbol

Interés de los niños en el fútbol

Todos los deportes hacen parte fundamental para el desarrollo integral de los niños y niñas, logran en ellos crear hábitos de disciplina, esfuerzo, valores, trabajo en grupo, competitividad y aprovechamiento del tiempo libre.

El fútbol es el deporte más popular en el mundo, esta práctica es la que al tener mayor publicidad de sus constantes torneos hace que existan diferentes opciones para que los niños lo  practiquen  muestren su interés hacia él. 

Este reconocido deporte contribuye físicamente a mejorar la coordinación, la capacidad cardiovascular, ayuda a potencializar los músculos de las piernas, controla el equilibrio, estimula la velocidad de reacción, oxigena la sangre, mejora la coordinación, incrementa los niveles de testosterona, aumenta la potencia de salto, entre muchos otros beneficios a nivel emocional.

A la edad de 5 años, los niños tienen movimientos mejor coordinados y si han mostrado su interés por este deporte es la época perfecta para ingresarlos a una escuela de fútbol. A los 8 años los niños comienzan a participar en torneos educándose para la competencia, aprende a ganar y perder, comienzan a adquirir mayores destrezas en este deporte y hacia los 13 años comienzan a decidir si quieren continuar en esta profesión. Los entrenadores profesionales logran que los niños de las escuelas se alejen de las drogas, el alcohol y malas influencias a través de la orientación y el acompañamiento.  

El fútbol es un deporte inclusivo, en estas escuelas se vinculan niños con alguna discapacidad, síndrome de down, problemas respiratorios o hiperactividad. Mediante esta práctica se convierten en más seguros, logran encontrar su identidad, divertirse  y socializarse.  

Es importante que los padres observen el interés del niño o la niña por el fútbol, los apoyen en este proceso y logren explotar su talento.  Deben escoger una buena escuela en la que se garantice tanto su proceso de formación en este deporte como en su desarrollo integral.  La escuela debe contar con personal profesional para el entrenamiento y contar con un equipo médico como deportólogos y fisioterapeutas.  

Los niños y adolescentes deben entender que el fútbol puede convertirse en una profesión pero es fundamental que no dejen de lado sus estudios.  Si les gusta practicar este deporte se les debe inculcar la importancia de los buenos resultados en sus actividades académicas. 

Los padres o familiares jamás deben ver el futbol como una inversión, pretender que el niño está entrenando porque se va a convertir en un futbolista famoso nunca debe ser la meta.  Inicialmente los niños se vinculan porque les gusta el deporte y ellos están en u proceso de conocimiento y descubrimiento, solo el tiempo dirá si se convertirá en un profesional en esta disciplina. 

Alguno de los temores de los padres hacia el deporte son los golpes, caídas o los fracasos, sin embargo el entrenador siempre será un gran apoyo para manejar cada una de las diferentes situaciones que se presenten en campo de juego. También es importante que si el éxito le llega a corta edad,  se oriente al niño para evitar que pierda la disciplina o vea el estudio como algo no importante.

La Unicef ha reconocido el fútbol como instrumento educativo que contribuye para que los niños superen traumas y frustraciones.  En muchos países ha utilizado este deporte para educar a los menores en sus relaciones con los demás y concientizarlos para crear campañas sobre la violencia, los abusos, el maltrato y el Sida.