Los intercambios estudiantiles son una experiencia para toda la vida

Los intercambios estudiantiles son una experiencia para toda la vida

Explorar, apreciar y comprender las diferentes culturas; mejorar la capacidad de los estudiantes en el aprendizaje de otro idioma; eliminar el miedo y los prejuicios y permitir una experiencia educativa internacional; mejorar la experiencia educativa de los estudiantes; fortalecer el trabajo en red entre los estudiantes y las universidades y ampliar las perspectivas personales y educativas, son algunos de los beneficios que un adolescente puede recibir a través de un intercambio estudiantil.

Esta modalidad nació en los años 50, dirigida a jóvenes en bachillerato y a estudiantes universitarios, inicialmente el intercambio implicaba que un estudiante podía vivir un tiempo determinado en un país extranjero con una familia inscrita en el programa, al tiempo que una familia en el país del estudiante recibía a un estudiante extranjero. Esto ya no es un requisito, pues se han implementado nuevas formas de alojamiento para los estudiantes diferentes a las casas familiares. 

Los intercambios estudiantiles se convierten en toda una experiencia de vida enriquecedora personal y académicamente, que le permite al estudiante abrir la mente, conocer otras culturas y  por ende enriquecer sus  conocimientos. Adicionalmente, los jóvenes en intercambio fortalecen en madurez, responsabilidad y seguridad, especialmente para tomar decisiones respecto a su futuro. 

Sin embargo, hay algunas situaciones que se deben tener en cuenta antes de tomar la decisión, las cuales pueden ser más que dificultades, retos, según como se enfrenten. Nos referimos a la necesidad de adaptarse a un sistema pedagógico distinto al español; enfrentar clases en un idioma diferente que inicialmente puede resultar fatigante; adaptarse a horarios, costumbres y comidas diferentes, y en general resolver problemas por sí mismo.  

A pesar de lo anterior, es innegable la gran experiencia que significa abrirse a nuevas culturas, que se suma a una serie de beneficios que redundarán en el desarrollo personal y profesional del estudiante, los cuales presentamos a continuación:

  • Prender un nuevo idioma de forma más fácil, rápida y natural al estar con personas nativas 
  • Desarrollará nuevas habilidades necesarias para adaptarse al nuevo entorno dado que está fuera de su zona de confort.  Ahora se ve enfrentado a cocinar, hacer los quehaceres del hogar, manejar su dinero y en general resolver problemas cotidianos.
  • Se abren nuevas posibilidades para establecer relaciones sociales a nivel internacional, pues encontrará estudiantes en similares situaciones lo que le permitirá compartir su experiencia y forjar nuevas amistades.  
  • Tendrá nuevas perspectivas en la vida dado que conoce y entiende nuevas culturas, costumbres, ideologías y formas de vida. En este sentido su forma de ver la vida será más flexible, con una actitud más abierta frente a la sociedad.
  • Al estar en un mundo muy diferente puede repensar sus valores, creencias y puntos de vista. Puede conocerse más a sí mismo,  explorar sobre su identidad y los hábitos de su familia y amigos.
  • Mejora la educación en la medida en que estudiar en otro país le permite tener una perspectiva internacional de lo que estudia.
  • Viajar en el marco de la formación académica brinda posibilidades de conocer con más profundidad diversos lugares de forma más económica que si fuera como turista.