Los miedos nocturnos de los niños

Los miedos nocturnos de los niños

Es frecuente que a medida que crecen, los niños desarrollen algún tipo de miedo o temor a la oscuridad, lo cual puede afectarles al momento de ir a la cama cada noche.

Los niños a partir de los dos años de edad van desarrollando una gran capacidad imaginativa, la cual puede verse reflejada a la hora de dormir. Los monstros debajo de la cama, la oscuridad, los sonidos y las pesadillas son elementos que pueden causarles alguna perturbación a la hora de irse a dormir.

Los padres jugamos un papel fundamental en esta etapa, ya que debemos de mantener mucho diálogo con nuestros hijos tratando de indagar sus angustias o miedos, generando confianza y explicándoles la diferencia de un peligro real (hablar con un desconocido, por ejemplo) y un hecho imaginario (el fantasma debajo de la cama).

Algunas de las cosas que le pueden ayudar al niño a dormir mejor es generar un ambiente tranquilo en el que podamos acompañarlo contando algunas historias infantiles enfocadas a temas lúdicos, paseos o situaciones graciosas. Siempre evitando historias con contenidos de acción, misterio o terror; ayudar a recordarle al niño hechos reales donde estuvo feliz, como un paseo, una película en cine, el cumpleaños de un amigo, entre otras.

Si los padres consideran que han hecho todo lo posible por manejar la situación y aun así persisten los miedos, podría ser un problema más serio de desarrollo de una fobia o un asunto de la ansiedad. En ese caso, consideramos importante la visita a un especialista. Es importante la ayuda que te pueda ofrecer un profesional, así no creas necesitarla. La mayoría de las veces es mejor tener una nueva perspectiva y una atención individual tanto para los padres como para el niño.