Los Premios en la educación de los niños

Los Premios en la educación de los niños

Los premios y las recompensas ante el buen comportamiento de los niños no es del todo malo si sabemos el momento, la forma de hacerlo y el tipo de incentivo que le entregaremos.

Normalmente la mayoría de los padres asumen que un buen premio para sus hijos debe estar constituido por algún objeto material (por ejemplo un juguete) o por dinero. Sin embargo, la mayoría de las veces no debería ser así. Conviene elegir cuidadosamente el "tipo "de recompensa y la frecuencia con la que lo haremos, teniendo en cuenta las circunstancias y la falta cometida o el logro alcanzado por el niño.

Generalmente los niños aprenden más de la recompensa cuando tienen un buen comportamiento que del castigo ante un comportamiento incorrecto, por ello es importante establecer los castigos y recompensas según sus edades.

Algunos consejos:

Los premios deben ir asociados a una manifestación de afecto, el cual se debe aprovechar para orientar a los hijos a corregir sus errores o a mejorar en su comportamiento.

No es conveniente otorgar recompensas cada vez que nuestros hijos tienen un comportamiento apropiado o actúan de manera correcta. Esto termina funcionando como un chantaje o una manipulación y no ayuda a que tales comportamientos se conviertan en un hábito.

Cada vez que recompenses a tu hijo, debes explicarle la razón por qué lo haces. Es importante que entienda que se trata de incentivarlo a continuar mejorando una conducta o comportamiento, o a superar alguna falta que cometió antes y que ahora ha corregido. También debes hacerle saber que esto no significa que todas las veces que tenga tal comportamiento va a ser premiado.

El principal objetivo de los premios es reforzar un buen comportamiento y hacer que nuestros hijos se sientan orgullosos y motivados para que en un futuro sepan cómo hacerlo y que sean conscientes de cual es la forma correcta de actuar.