¿Por qué responder el por qué de los niños?

¿Por qué responder el por qué de los niños?

La fase del por qué en los niños puede llegar a causar incomodidad en muchos padres, pues se ven enfrentados a preguntas constantes que muchas veces no saben cómo responder, así como a situaciones embarazosas generadas por las preguntas que el niño hace en público y que en algunas ocasiones pueden ser impertinentes.

Esta fase se da entre los 2 y 4 años de edad cuando el niño comienza a hablar y descubre en el lenguaje una nueva forma para conocer su entorno, viendo en sus padres seres con gran sabiduría que podrán explicarle todo lo que no entiende.

Esta es una etapa muy enriquecedora para el niño, pues aprende a asociar elementos, entender causas y efectos y el sentido de las cosas,  es importante en el desarrollo de su personalidad, por lo que la principal recomendación para los padres es armarse de paciencia y nunca dejar sin responder sus inquietudes.

Las preguntas de los niños pueden ser innumerables, dada su curiosidad pueden cuestionar sobre temas sencillos, como sobre cosas que para los adultos pueden ser absurdas, puede preguntar lo mismo de forma repetitiva y no se detendrán dado su interés por seguir descubriendo el mundo.

Los padres deben estar abiertos a escuchar y atender todas las inquietudes de sus hijos sin ridiculizarlos, evadirlos ni ignorarlos, ponerse en su lugar para entender la necesidad que tienen de conocer, siendo ésta además una forma para compartir y fortalecer la comunicación mutua.

En este sentido, las respuestas deben ser concisas, sencillas y entendibles, no es necesario entrar en grandes explicaciones, pero si tratar de satisfacer la curiosidad del niño, si es insistente con la misma pregunta, indica que necesita reafirmar su conocimiento o no entendió la respuesta frente a lo cual se puede acudir a cuentos o dibujos para ilustrarla mejor.

Pueden presentarse también preguntas cuya respuesta no conocen los padres, o que no son apropiadas para la edad del niño, en estos casos se le puede indicar que no saben la respuesta, que la misma es compleja y  que la buscarán juntos. Es fundamental que el niño entienda que no hay temas vetados para cuestionar y que no sienta ningún temor de preguntar lo que quiera.

Frente a las preguntas que pueden incomodar a terceros, lo importante es indicarle al niño que en un momento se le dará respuesta y una vez estén solos explicarle, sin regañarlo,  qué se puede preguntar y qué no en presencia de otras personas.

Nunca se deben dejar preguntas sin respuesta, ni desalentar el interés del niño por seguir conociendo,  favorecer la comunicación le va a permitir formarse como un niño extrovertido, desarrollar sus habilidades sociales y tener mayor una cultura..