Voluntariado, adolescentes cambiando el mundo

Voluntariado, adolescentes cambiando el mundo

Cada vez más muchos jóvenes hablan de su intención de cambiar el mundo, de transformar la realidad que les rodea, pues una herramienta para hacerlo es a través del voluntariado que se está convirtiendo en un estilo de vida en el que los ciudadanos ponen al servicio de otros su trabajo físico e intelectual sin fines de lucro, impactando de forma positiva no solo en quien recibe la ayuda, sino también en quienes la dan, especialmente en su bienestar psicológico

Y es que para hacer voluntariado basta con tener ganas y voluntad de ayudar a otros sin esperar a cambio una retribución económica, tan solo la satisfacción de sentirse útil y de ser parte del cambio, siendo el voluntariado una experiencia de vida que fomenta y fortalece la autonomía, la responsabilidad, el liderazgo, la humildad, la bondad, el relacionamiento social y la solidaridad.

Así mismo, es una forma sana y constructiva para que el adolescente utilice su tiempo libre y fortalezca sus habilidades, dejando a un lado prácticas como el uso permanente de las redes sociales, los videojuegos, la televisión, entre otras.  Hoy hay múltiples escenarios en los que puede desarrollar voluntariado como trabajar con misiones religiosas, protección de animales, actividades de tiempo libre con niños y niñas en situación vulnerable, compañía a ancianos de residencias geriátricas, apoyo pedagógico, talleres artísticos, trabajo con comunidades rurales, mantenimiento de espacios públicos, entre otras. 

Beneficios del voluntariado en los adolescentes

De acuerdo con expertos en el tema, el voluntariado es una solución a  problemas como inseguridad, timidez, arrogancia y la falta de humildad, sin embargo su práctica trae un sinnúmero de beneficios para los adolescentes: 

  • Mejora la autoestima, pues no solo tiene la posibilidad de proponer y tomar decisiones de alto impacto, sino que se siente útil y feliz ayudando a otros y poniéndose al servicio de los demás.
  • Le permite relacionarse con gente nueva saliendo de su entorno para establecer nuevas relaciones y abrirse incluso a nuevas culturas.
  • Amplía su visión del mundo, al salir de su zona de confort por así decirlo, puede conocer otras situaciones de vida, otras realidades, otras culturas, otros idiomas. 
  • Fortalece valores como la empatía, la compasión, el trabajo en equipo y la solidaridad, aprende a valorar lo propio y lo diferente, así como a encarar la vida desde múltiples realidades
  • Puede descubrir nuevas habilidades y competencias que antes no había sido consciente de tener.
  • Tiene la posibilidad de aplicar y/o contrastas sus conocimientos sobre la práctica
  • Usa su tiempo libre de forma de una forma sana y constructiva, al tiempo que se mantiene saludable ya que los jóvenes voluntarios tienen mejor salud cardiovascular, mejor niveles de colesterol y de grasa corporal
  • Incrementa la variedad de elecciones vocacionales que van a ir haciendo y que les permitirá, cuando sean jóvenes y adultos, tener una mirada más amplia y saber con qué o quiénes desean comprometerse.
  • Ser voluntario exige compromiso y constancia, lo que se reflejará a su vez en la mejora del rendimiento escolar y la reducción de prácticas de riesgo como el consumo de alcohol o drogas.
  • Forma parte de la historia pues está aportando su grano de arena en la construcción de una mejor calidad de vida para las personas menos favorecidas.
  • El voluntariado es valorado por muchas empresas aunque no esté remunerado por lo que es importante referenciarlo en las hojas de vida para ingresar al mercado laboral.